| Observamos que cada vez es más importante y más difícil la tarea de ser padres. Se nos forma en múltiples tareas: para obtener el carnet de conducir, para manejar un ordenador, incluso hay cursillos para quienes desean contraer matrimonio católico. Sin embargo, y paradójicamente, en la tarea más compleja apenas existe algún tipo de formación. Luis Rojas Marcos, director de las Instituciones Psiquiátricas de Nueva York, mantiene la teoría de que la personalidad de cada uno de nosotros se va forjando a lo largo de la vida. Por tanto, las experiencias vitales van a ser decisivas. Según este autor el amor engendra más amor y viceversa. No es de extrañar que la inmensa mayoría de los violadores han sido a su vez violados o han sufrido agresiones graves en su infancia. Diariamente detectamos las importantes repercusiones que la actitud de los padres genera en los hijos. Desde nuestro punto de vista es especialmente importante la coherencia y la atención prestada. Coherencia en el sentido que debemos actuar de acuerdo con lo que decimos y Atención referida al tiempo dedicado a estar con los hijos. Por este motivo consideramos que es tan importante la actitud y la formación de los padres. Los hijos tienden a imitar lo que ven. Nuestra forma de actuar y pensar va a determinar sus propios valores y actitudes. No es igual la reacción de un muchacho que muestra sus tareas escolares a sus padres y percibe por parte de éstos interés y curiosidad que aquel que sólo recibe indiferencia. En este sentido es clave, según nuestro punto de vista, la autoestima. Es decir la percepción que tenemos de nosotros mismos. Es muy difícil que una persona a la que continuamente se le están transmitiendo mensajes negativos luche y se esfuerce por superar cualquier adversidad. Por el contrario, la que ha recibido una estimulación positiva y percibe una aceptación por parte de las personas más queridas estará acostumbrado a superar las dificultades. Existen numeroso estudios que demuestran que hay una correlación directa entre la baja autoestima y el fracaso escolar y viceversa. Según Goleman no existe una inteligencia general sino que hay diversas variables: Inteligencia verbal, numérica, musical, etc. Una de ellas es la inteligencia emocional, que tendría que ver con la estabilidad psíquica y la madurez relacional. Pienso que es mucho más importante cuidar ese aspecto de la personalidad que el mero aprendizaje instrumental. Continuamente observamos a personas que triunfan en la vida sin que por ello hayan alcanzado cotas importantes de sabiduría. Sin embargo, es altamente improbable que estas personas adolezcan de esa madurez personal. Pensamos que habría que poner el énfasis en la educación integral desde el centro educativo y desde la familia considerando los aspectos educativos de conocimiento y adquisición de habilidades instrumentales sin destacar los factores de tipo relacional y personal. Sólo una persona feliz puede hacer feliz a otras personas. Y los sentimientos también hay que educarlos. |
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